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Diseño e ingeniería

Lomografía y termografía

24 de marzo de 2015

Este pasado sábado, día 14 de marzo, tuvo lugar en Madrid Río un taller de fotografía con cámaras LOMO organizado por el proyecto PRENDE y su plataforma Tu casa Es Más en colaboración con Lomography Spain y Caprile Photo. La iniciativa se plantea como una oportunidad de hacer reflexionar a los participantes sobre el estado de parque edificatorio en nuestro país y las posibilidades que la rehabilitación ofrece, tanto en términos de ahorro energético, como de accesibilidad, revalorización de inmuebles y mejora estética del entorno.

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Las cámaras LOMO tienen su origen en Rusia, en 1982, cuando el general Igor Petrowitsch Kornitzky y el camarada Michael Panfilowitsch Panfiloff, director de la factoría de óptica LOMO, deciden copiar el diseño de una mini cámara japonesa y producirla en grandes cantidades para el pueblo soviético. Esta cámara compacta, la LC-A, contaba con una óptica gran angular y un equivocado diseño que provocaba aberraciones cromáticas, un efecto de oscurecimiento de los bordes y una sobresaturación excesiva de los colores. A ello hay que añadir un modo automático que provocaba frecuentes halos por sobre exposición y un enfoque rudimentario que no siempre cumplía su cometido.

La LC-A empezaba a caer en el olvido cuando dos estudiantes vieneses, Matthias Fiegl y Wolfgang Stranzinger, deciden aprovechar sus vacaciones para visitar Checoslovaquia y compran dos cámara en un mercadillo. Cuando revelan los carretes descubren para su sorpresa fotos enfocadas y desenfocadas, luminosas, saturadas y frescas. Ambos estudiantes deciden entonces montar un negocio con estas cámaras que ha llegado con éxito hasta el día de hoy.

Otras imágenes poco conocidas, pero igualmente interesantes, son las que realizan las cámaras termográficas. Éstas fotografían la pérdida de energía de un edificio reflejándola en una escala de colores que va del rojo para la máxima perdida al azul para la mínima. Su funcionamiento se basa en el registro de la radiación infrarroja, invisible para el ojo humano, y su conversión en una imagen en la que la escala de colores representa las distintas intensidades de radiación térmica.

La utilidad de las termografías radica en que permiten visualizar y entender de manera muy intuitiva las zonas por las que un edificio está perdiendo energía. Existen además soluciones técnicas que permiten solventar la situación y convertir un inmueble antiguo en uno eficiente. Queda aún pendiente que los usuarios conozcan las ventajas que la rehabilitación conlleva. La idea del taller de fotografía LOMO es precisamente provocar un cambio en la manera en que los ciudadanos miran a los edificios de su barrio. Pronto publicaremos las fotos más chulas ¡Esperamos que funcione!

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