Publicada el 12 de abril de 2017

La contaminación del aire es una de las causas de ciertos problemas de salud que tienen las personas. Incluso es responsable de la muerte de algunos ciudadanos. Más del 80% de las personas que viven en áreas urbanas que controlan la contaminación del aire están expuestas a niveles de calidad del aire que exceden los límites de la OMS.

Además, la Organización Mundial de la Salud advierte que, aunque todas las regiones del mundo están afectadas por la polución, las poblaciones de las ciudades con mayores ingresos son las que más impactadas se encuentran.

Un problema que no hace más que crecer

Por su parte, la OCDE calcula que en 2050 la contaminación atmosférica al aire libre será la principal causa de muertes relacionadas con el medio ambiente en todo el mundo.

Además, este informe estima que el número de muertes prematuras por exposición a partículas dañinas en todo el mundo aumentará hasta los 3,6 millones en 2050, principalmente en China y la India. También se prevé que el número absoluto de muertes prematuras relacionadas con el ozono troposférico en 2050 sea el más alto registrado nunca, principalmente en esos países.

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2015 las partículas ambientales (que no incluyen el humo del tabaco) fueron el sexto factor de riesgo de enfermedad más dañino.

El mapa de la contaminación

Conscientes de este problema, son muchos los gobiernos (tanto locales como nacionales y supranacionales) que están intentando poner medidas para atajar el asunto. Y como lo primero es conocer la dimensión real del problema antes de poner las soluciones, cada vez es más frecuente que se tomen todo tipo de datos sobre la calidad del aire.

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Todo este volumen de información empieza a ser cada vez más compartido por todos los organismos, lo que permite trazar mapamundis con la situación en tiempo real sobre la calidad del aire. Una de esas iniciativas es AirVisual, en el que podemos ver la contaminación y la dirección del viento en tiempo real.

En Waqi podemos ver esta calidad del aire con un Real-time Air Quality Index, a través del cual también podemos ver más detalle de cada punto exacto del mapa y la previsión para los próximos días.

Big Data, Open Data

Como hemos visto, cada vez es más frecuente que las autoridades competentes recopilen y también compartan toda esta información de una manera abierta, lo que permite elaborar estos mapas y proyectos de lucha contra la contaminación.

Un buen ejemplo de ello es Madrid, cuyo ayuntamiento tiene varios datasets relativos a la contaminación, atmosférica y acústica. Todos ellos están disponibles en el portal de datos abiertos del Ayuntamiento de Madrid, Asimismo, también existe el portal sobre Contaminación donde, más allá de archivos de open data, hay también datos e informes a tiempo real en diferentes formatos.

Pero, además, Merche Negro, Jefa de Comunicación del Área de Gobierno en Medio Ambiente y Movilidad, nos asegura que “valoramos positivamente (de hecho, mucho) las iniciativas ciudadanas que trabajan cualquier dataset del ayuntamiento para crear más y mejores aplicaciones para el ciudadano”.

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De esta forma, desde el consistorio se promovía la realización de hackatones —un evento cuya duración se extiende durante varios días y congrega a múltiples expertos de programación para abordar una temática en concreto— y eventos sobre el uso del Big Data para crear aplicaciones que alivien el problema de la contaminación.

Otros organismos también están preparando hackathones no solo para promover los beneficios y el potencial de los datos abiertos en todo el mundo, sino para el uso de datos meteorológicos, atmosféricos y climáticos.

Así, en la Open Data Week en ECMWF del 28 de febrero al 5 de marzo de 2017, el ECMWF (una organización intergubernamental independiente fundada en 1975 y apoyada por 34 estados que produce pronósticos meteorológicos mundiales), junto con los Servicios de Seguimiento del Cambio Climático y Atmósfera de Copernicus, permitirá que se pueda utilizar todo este Big Data para hacer y demostrar prototipos para nuevos servicios y productos utilizando estos datos abiertos.

Big Data para grandes y pequeños

El análisis del Big Data de la polución y contaminación del aire no es un negocio exclusivo de las grandes compañías. También algunas startups han visto en el análisis de calidad del aire su negocio. La israelí BreezoMeter es una de las empresas que analiza los datos de calidad del aire que están ampliamente disponibles. A partir de ahí, desarrolló una tecnología para proporcionar datos de calidad a nivel de calle.

Además de otras fuentes, utilizan los datos libres y abiertos del Servicio de Seguimiento de la Atmósfera de Copernicus, un conjunto complejo de sistemas que recopilan datos de múltiples vías, como satélites de observación de la tierra y sensores in situ como estaciones terrestres, sensores aéreos y marítimos. Procesa estos datos y proporciona a los usuarios información fiable y actualizada a través de un conjunto de servicios relacionados con cuestiones medioambientales y de seguridad.

La aplicación BreezoMeter, que está disponible para Android e iOS, es una de las primeras plataformas de datos de calidad del aire en tiempo real en calles. Para ello, se basa en mapas de la calidad del aire basado en la geolocalización y proporciona datos en un radio de aproximadamente 500 metros y en tiempo real.

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No todo depende del Big Data

El análisis y comprensión de toda esta cantidad ingente de datos puede ofrecernos una mejor perspectiva de por qué se produce esta contaminación del aire y cuáles pueden ser las medidas más eficaces y efectivas para luchar contra este mal. Pero la responsabilidad seguirá siendo nuestra, tanto a nivel personal como colectivo.

Aunque el Big Data nunca reemplazará la responsabilidad ambiental, sí que puede proporcionar las herramientas y la visión que necesitamos para reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire.

Además, nos permite aprovechar más eficientemente la energía alternativa, sabiendo cuándo se producen los picos de mayor consumo y cómo tratarlos para un uso más eficiente. Este aprovechamiento no ocurrirá de la noche a la mañana, pero sí que tienen el potencial de mejorar la salud humana y ambiental.

Escrito por Arantxa Herranza el 12 de abril de 2017 con las etiquetas: Big Data cities ciudades Contaminación Control de Polución environment innovación innovation medio ambiente Open Data Organización Mundial de la Salud

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