Ingenieria Internacionalizacion
Concesiones

Internacionalización e ingeniería: retos y oportunidades

21 de octubre de 2013

La creciente internacionalización de nuestra compañía ha traído consigo cambios en el modo de trabajar de la Oficina Técnica de Ferrovial Agroman. Coordinar la labor de equipos ubicados a miles de kilómetros de distancia o adaptarse a la normativa y procedimientos de cada país son nuevos desafíos para los ingenieros de la compañía. La tecnología, unida a la experiencia y capacidad de los profesionales, constituye la mejor herramienta para superarlos.

El peso de la construcción internacional en nuestra cartera es notable: el 70% de las ventas y de la cartera de la división tiene su origen fuera de España. El impacto del creciente negocio internacional va más allá de los resultados financieros y comporta nuevos retos para todos los profesionales de Ferrovial-Agromán, con independencia del área en la que trabajen. No obstante, el reto es mayor en aquéllas que, por la naturaleza de su actividad, presentan una gran complejidad.

Así ocurre con la Dirección Técnica. Por poner un ejemplo, un proyecto de construcción de autopistas requiere especialistas en trazado de carreteras, geotecnia, estructura de puentes y medio ambiente. En el caso de que la infraestructura incluya iluminación o túneles, habría que sumar a éstos expertos en drenaje, instalaciones y geología. Si coordinar el trabajo de estos profesionales, con perfiles diversos, de por sí es un reto, la tarea adquiere un grado mayor de complicación en el desarrollo de proyectos internacionales, en los que la colaboración con ingenierías locales es una práctica necesaria.

Actualmente: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Irlanda, América Latina y Oriente Medio son las áreas geográficas que concentran la mayor parte de los contratos de nuestra compañía. Cada una de ellas presenta particularidades de mercado, normativas y de forma, a las que la Dirección Técnica debe adaptarse.

En  Estados Unidos y Canadá, dos mercados consolidados para nuestra internacionalización,  hace más de tres años se puso en marcha un innovador sistema de ‘outsourcing’. El grueso del diseño y la producción se realiza en España. El proyecto permanece en la “nube” y, mediante herramientas telemáticas y de “workgroup”, la ingeniería local lo revisa, se asegura de que cumpla la normativa del lugar y lo hace suyo a efectos de firma y defensa frente a la Administración. De este modo se ahorra en honorarios de ingeniería, se incrementa la calidad de los proyectos y se generan mayores ahorros en obra.

El hecho de compartir la lengua facilita la tarea en buena parte de América Latina, donde la imagen de la ingeniería española es, además, muy positiva, lo que permite trabajar directamente para las Administraciones sin necesidad de una ingeniería local. En Oriente Medio apenas existen ingenierías locales, lo que complica las alianzas de cara a la internacionalización. Son las ingenierías anglosajonas las que cuentan con una implantación mayor, aunque hay algunas españolas. Para los concursos recurren unas a otras, muchas veces en UTE.

En todos los casos, la Dirección Técnica supervisa al detalle el trabajo de las ingenierías locales. La experiencia y capacidad de los profesionales de la Oficina adquieren un papel protagonista en esta labor, pues aportan la autoridad necesaria para dirigir a los consultores. Para proyectos de gran importe económico, un equipo de supervisión se desplaza a la obra. Generalmente, se compone de un jefe de proyecto, un especialista de carreteras, uno de geotecnia, uno de estructuras y, de forma habitual, se contrata localmente al de medio ambiente. Estos equipos desplazados dependen funcionalmente de la Dirección Técnica aunque su dependencia jerárquica sea de la Obra en cuestión.

Cuando la actividad se consolida en un área, como ocurre en Estados Unidos y Canadá, se establece una Dirección Técnica Continental, desde la que se preparan las ofertas. Este es el modelo que se implantará en un futuro, a medida que la compañía se consolide en otros zonas geográficas.

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LEGISLACIÓN Y CONCURSOS

La legislación y características de los concursos determinan en buena medida el margen de actuación de la Dirección Técnica. En países como Reino Unido o Polonia, la rigidez de las normativas y especificaciones lleva inevitablemente a soluciones estándar. Para los técnicos, el reto es identificar alternativas innovadoras que, cumpliendo las especificaciones del cliente, permitan vencer en los concursos y obtener un beneficio económico en las obras adjudicadas.  Por el contrario, en países como Estados Unidos, las autoridades son más abiertas y se pueden introducir cambios más fácilmente.

Los materiales y las leyes de la ingeniería no entienden de países. Lo que es diferente son las personas que las interpretan y ejercen. Esto hace que lo más complicado no sea aplicar nuevas normas sino adaptarse a los procedimientos y costumbres de cada lugar. A pesar de ese esfuerzo de adaptación, la Dirección Técnica disfruta de la ventaja de un buen nivel técnico, que se reconoce y destaca sobre cualquier dificultad.

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