Sostenibilidad

Temperatura corporal, y la ciencia e ingeniería tras ella

24 de abril de 2023

La temperatura corporal es una variable fundamental en multitud de campos. Debido al rango de temperaturas en que puede trabajar el cuerpo humano, medir su temperatura interna, superficial o relativa al entorno resulta imprescindible para la medicina, el mundo laboral o el ocio.

¿Qué es la temperatura corporal?

Aunque la pregunta parezca sencilla, no existe una temperatura corporal, sino muchas. Por ejemplo, en medicina la temperatura timpánica (medida por el oído) suele oscilar entre los 35,7 °C y 37,8 °C; mientras que la oral (en la boca) ronda entre los 33,2 °C y los 38,1 °C. Medido en mujeres. En varones es ligeramente más alta.

Medida sobre la piel, la temperatura corporal varía notablemente según qué sección se tome. Y es más, la temperatura corporal varía a lo largo del día, en función de la temperatura ambiente, y con relación a la actividad que está siendo realizada. Por ejemplo, aumenta ante el trabajo intenso.

Imagen termosensible de maquina de tren de vapor

Jagokogo,

Las cámaras térmicas (de infrarrojos) ayudan a ver esos cambios de temperatura superficial, así como a detectar la temperatura de las superficies y las posibles pérdidas o ganancias de calor.

Temperatura corporal y su relación con el trabajo

Como parte de la Prevención de Riesgos Laborales (PRL), existen una serie de normas sobre la temperatura a la que es posible trabajar, en función del trabajo que se realice. El objetivo de estas normas es asegurarse del cuidado de trabajadores y trabajadoras, así como de su confort.

En España, por ejemplo, la temperatura de los locales con trabajos sedentarios debe estar comprendida entre los 17 °C y los 27 °C. Si se realizan trabajos ligeros, baja al rango de 14 °C a 25 °C. Aunque no es vinculante, la INSHT recomienda:

  • Verano: entre 23 °C y 26 °C.
  • Invierno: entre 20 °C y 24 °C.

Diferentes países disponen de diferente reglamento, aunque casi todos guardan los mismos límites, que son los límites del cuerpo humano. Los seres humanos han evolucionado dentro de un rango de temperaturas, por lo que somos muy sensibles a ciertos extremos.

Sensación térmica, a menudo más relevante que la temperatura

Mientras que la temperatura es una medida objetiva de la cantidad de energía térmica contenida en el aire, la sensación térmica es la temperatura percibida por las personas. Siendo subjetiva, varía de forma similar para todo el mundo:

  • Más viento, más frío. A medida que aumenta la velocidad del aire, se percibe más fresco o frío. Esto es porque aumenta la velocidad a la que el cuerpo humano disipa energía al multiplicar el coeficiente de transferencia de calor. También es el motivo por el que se sopla la sopa para enfriarla.
  • Menos sombra, más calor. Por lo general, la sombra refresca (aunque no todas las sombras son iguales: la de los árboles son particularmente frescas porque la vegetación suda agua), por lo que es frecuente sentir mucho más calor cuando se está al sol, aunque la temperatura del aire no varíe.
  • Más movimiento, más calor. El cuerpo humano genera calor al funcionar, y trabajos más intensos generan más calor.

Velando por la temperatura corporal de trabajadores

Siguiendo con España, la [Ley de Prevención de Riesgos Laborales](Ley de Prevención de Riesgos Laborales) (LPRL) señala a las empresas como aquellas que deben evaluar los riesgos del calor y frío, así como velar por la seguridad de sus empleados. En función de cómo de extremas sean las temperaturas, se puede:

Qué hacer ante el frío en materia laboral

En interiores, climatizar con máquinas o favorecer temperaturas estables mediante mecanismos bioclimáticos (o un mix) con el objetivo de alcanzar los límites legales y de confort. El objetivo es evitar que baje la temperatura corporal.

En exteriores, lidiar con el frío es más complejo, pero existen algunas soluciones como instalar paravientos que eviten parte de la sensación térmica de frío. En algunas regiones especialmente frías y con trabajos muy localizados, es posible incluso desplegar algún tipo de cobertura de tipo tienda de campaña; e incluso construir estructuras temporales que cierren el espacio a la atmósfera.

Aunque exige mucha energía, también existe la alternativa de hacer uso de lámparas que calienten, ya sean estufas de gas o radiadores eléctricos. Esto suele ser imprescindible si hace mucho frío o si es necesario realizar trabajos que exijan mucha destreza, como pasa en hospitales de campaña.

Qué hacer con el calor en materia laboral

Combatir el calor con ventiladores

Point3D Commercial Imaging Ltd.,

Para evitar que la temperatura corporal supere umbrales superiores peligrosos, existen algunos procedimientos. Algunos son muy antiguos, como hidratarse con regularidad: el sudor aumenta la velocidad a la que disipamos energía térmica, y refresca el cuerpo. El uso de ventiladores hace que los cuerpos se enfríen más rápidos, y gastan muy poca energía.

Sin prescindir de EPIs cuando sean necesarios, usar ropa transpirable, pero que cubra la piel, ayuda a que la irradiancia solar no nos alcance. Gorras, sombreros o parasoles son de gran ayuda al respecto. La sombra de un árbol, si es viable, más aún.

Además, se aconseja no trabajar con calor durante largos periodos de tiempo, deteniendo la actividad para descansar y refrigerarse, e incluso suspendiéndola si las condiciones meteorológicas son peligrosas (como 50 °C, o muchos menos).

 

Imagen principal: thermogears,

Todavía no hay comentarios