Traslado de bloque de ladrillos de un edificio en Toronto
Conservación y restauración

Un soplo de vida para un edificio histórico con la Ontario Line

06 de febrero de 2024

Ferrovial está colaborando en la construcción de la Ontario Line, una línea de metro que circulará por el mismísimo centro de Toronto, con 15,6 kilómetros (9,7 millas) de túneles y 15 nuevas estaciones de metro. Ferrovial Construcción se ha asociado para formar Ontario Transit Group, una joint venture (empresa conjunta) que se encargará de la ejecución del contrato de la Ontario Line: Southern Civil, Stations and Tunnel (obra civil, estaciones y túneles del tramo sur). El proyecto incluye siete nuevas estaciones para la futura línea de metro, así como 6 kilómetros de túnel.

Con este proyecto colosal se mejorará el acceso al transporte público, se aliviará el tráfico en las horas punta y, además, todo ello redundará en beneficio del medioambiente, ya que se reducirá el número de coches en circulación.

También se prevé que mejore la calidad de vida de la ciudadanía gracias a la agilización de los desplazamientos. De hecho, el tiempo de trayecto de un extremo a otro será de 30 minutos, mientras que actualmente se tarda 70 minutos.

Sin embargo, la transformación de la ciudad entraña sus retos. La línea de metro atravesará el animado Distrito de Conservación del Patrimonio de Queen Street West de Toronto, donde se prioriza la preservación del patrimonio cultural de la zona y, al mismo tiempo, se promueve el desarrollo y el crecimiento.

En la ejecución del proyecto debemos respetar y proteger la identidad cultural del barrio y sus vínculos con el pasado mientras construimos la nueva infraestructura que impulsará su futuro.

El honor y la responsabilidad de preservar el patrimonio

La futura Estación de Queen-Spadina se ubicará en la intersección de Queen Street West y Spadina Avenue, en pleno corazón del Distrito de Queen Street West.

Para una de las entradas a la estación se utilizará un precioso edificio patrimonial construido a principios del siglo XX. Este edificio presenta un exterior de ladrillo rojo, columnas de piedra de inspiración clásica, elementos ornamentales como canecillos decorativos de piedra y tres tipos diferentes de cornisas.

Sin duda, se trata de una oportunidad excepcional para que todos los usuarios del metro, tanto ciudadanos de Toronto como turistas de todo el mundo, se acerquen directamente a la historia de la ciudad.

Nuestro trabajo consiste en retener, conservar y preservar los elementos patrimoniales del exterior del edificio mientras demolemos el interior y construimos una moderna estación de metro, lo cual incluye un conducto de 35 metros (115 pies) de profundidad para conectar con la línea de metro subterráneo.

Y por si no pareciera ya suficientemente complicado, debemos recordar que todo esto tendrá lugar en el centro de Toronto. Por lo tanto, tendremos que procurar que se interrumpa lo menos posible el tráfico rodado o peatonal.

Así que, sí, como podemos imaginar, habrá que encontrar soluciones creativas.

Panelización

Una parte de la fachada se desmontará por completo, se transportará a otro lugar y se almacenará de forma segura durante varios años mientras llevamos a cabo el proyecto de construcción. Después, se volverán a trasladar las piezas y se reconstruirán para que formen la fachada del nuevo edificio cuando el proyecto esté terminado en 2030.

En este sentido, y para garantizar la conservación de la fachada, aplicaremos una técnica denominada panelización. Básicamente, la fachada se cortará en 12 grandes paneles. Estos se retirarán uno a uno con una grúa, se cargarán en un camión y se transportarán a unas instalaciones donde se almacenarán con sumo cuidado.

Asimismo, hay tres tipos de cornisas originales que también se deben desmontar pieza a pieza. Seguidamente, se procederá a etiquetarlas y almacenarlas y, por último, se reconstruirán junto con el resto de la fachada.

Panelización de la fachada de un edificio

Retención

Hay otra parte de la fachada que sí que permanecerá en su lugar durante todo el proyecto. Es lo que se denomina retención. Para lograr el éxito de esta técnica de conservación, la fachada debe estar protegida y asegurada antes de proceder a la demolición del resto del edificio.

Para ello, en primer lugar tenemos que instalar 10 torres de retención en el exterior para sostener la fachada: 3 en el lado sur y 7 en el lado oeste. Estas grandes torres se colocan sobre la acera, pero dejando espacio para los peatones, de modo que el ajetreo de la ciudad pueda transcurrir con total normalidad durante todo el proyecto.

La fachada se fija a las torres de retención con una estructura de acero para garantizar que quede totalmente asegurada antes de proceder a la demolición del resto del edificio.

Recuperación

Por último, recuperaremos los ladrillos rojos clásicos de los demás lados del edificio para poder utilizarlos en la restauración de la fachada principal en el futuro. Estos ladrillos deben extraerse de uno en uno para garantizar su correcta conservación.

Recuperación de los clásicos ladrillos rojos de los demás lados del edificio para usarlos en la restauración de la fachada principal

Demolición y construcción

Una vez concluido este importante trabajo de conservación, el interior del edificio y a excavar el túnel subterráneo que descenderá hasta la línea de metro.

Un soplo de vida para un edificio histórico

Nuestra prioridad es honrar el valor cultural único de este preciado edificio mientras lo transformamos en una moderna estación de metro que utilizarán miles de personas cada día.

Esto significa un paso más en la continua evolución del edificio, que siempre ha sido un bullicioso centro de actividad desde que fuera encargado por el Banco de Hamilton en 1902.

Además de albergar una sucursal del banco, en el edificio original se encontraban varios comercios locales, como una herboristería, una cuchillería, una óptica, una sastrería y un limpiabotas. Y sobre las tiendas se situaban las viviendas.

Durante el siglo pasado y lo que llevamos de este, los comercios de la calle han ido variando para adaptarse a las necesidades y gustos cambiantes de la ciudadanía de Toronto. Sin embargo, el edificio en sí siempre ha mantenido el mismo aspecto y el mismo ambiente. Por eso es tan importante que conservemos esa identidad.

 Cuando el proyecto esté terminado, en la Estación de Queen-Spadina se expondrá una placa conmemorativa que ayudará a comprender mejor la importancia histórica del edificio más allá de su atractiva fachada.

No cabe duda de que será una parada emblemática de la Ontario Line; el nuevo sistema de metro hará que Toronto esté más interconectado y, así, los desplazamientos por el centro serán más rápidos y sostenibles y, además, se estrecharán los lazos entre el pasado y el futuro de la ciudad.

 

Edificio entre Queen-Spadina en el pasadoEdificio entre Queen-Spadina en el presente

 

 

 

 

 

 

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