Puente de Aldea del Fresno
Puentes

Construir de urgencia: el triple desafío de devolver su puente a los vecinos de Aldea del Fresno

17 de abril de 2024

A principios del siglo XX, el ingeniero Eugenio Ribera construyó uno de los primeros puentes de hormigón armado que se levantaron en España. Lo hizo en Aldea del Fresno, un pequeño pueblo ubicado entre los ríos Alberche y Perales, al suroeste de la Comunidad de Madrid. El puente se mantuvo en pie durante todo un siglo hasta que, en septiembre de 2023, una fuerte DANA lo derribó.

A partir de ese momento, comenzó un proyecto marcado por la urgencia, la necesidad y la voluntad de devolver a los vecinos de Aldea del Fresno su infraestructura. El objetivo es triple: construir un puente nuevo, levantar un paso provisional que permita retomar la actividad en la zona y musealizar los restos del puente antiguo.

El de Aldea del Fresno no es uno de esos proyectos que ocupan grandes titulares ni acaparan toda la atención, si bien la prensa sí se hizo eco de los desastres personales y materiales que provocaron las intensas lluvias. Pero sí es un proyecto que beneficia directamente a la sociedad y que tiene un enorme impacto en el día a día de miles de personas. Es, también, un proyecto que presenta importantes retos y desafíos porque nos obliga a trabajar con rapidez, sin el respaldo de contar con una planificación y un proyecto previos.

Un reto para la ingeniería

El 3 y el 4 de septiembre de 2023, una gota fría (también conocida como DANA, siglas de depresión aislada en niveles altos) dejó unas enormes precipitaciones en el centro de la península Ibérica. Esto provocó la crecida de numerosos ríos, como el Perales y el Alberche. En Aldea del Fresno, unas grandes inundaciones provocaron el colapso de tres de los cuatro accesos a la localidad. Solo uno quedó en pie.

Uno de los cortes se debió al derrumbe del puente sobre el río Perales, en la carretera M-510. La situación era impactante: gran parte del puente se había desplomado y grandes fragmentos habían sido desplazados aguas abajo. Esto interrumpió de un día para otro las actividades de los vecinos de la zona y limitó enormemente su movilidad. Era necesario reestablecerlo con urgencia.

La Dirección General de Carreteras de la Comunidad de Madrid nos eligió para actuar, y para hacerlo rápido. No contábamos con un proyecto ni nada en lo que basarnos, pero sí sabíamos que teníamos que devolver esta infraestructura a los vecinos de Aldea del Fresno lo antes posible. El 12 de septiembre nos llegó la adjudicación de las obras y el día 20 las comenzamos.

Las primeras labores estuvieron centradas en la limpieza de la zona. A continuación, comenzamos a ejecutar las obras a medida que se iba definiendo el proyecto. El puente que se había caído tenía 84 metros de largo, un sentido único en una calzada de seis metros y una pequeña acera. El nuevo será más largo, de más de cien metros, con doble dirección, un carril bici y dos aceras.

Desde un primer momento sabíamos que tardaríamos unos 10 o 12 meses en construir este nuevo puente, por lo que otro de nuestros cometidos fue levantar, en el menor tiempo posible, un paso provisional. El 14 de noviembre, poco más de mes y medio después de haber comenzado las obras, pudimos abrir al tráfico un paso de uso temporal basado en una serie de marcos prefabricados.

Todo este proceso no está exento de retos. De un día para otro, organizamos una obra, realizamos estudios geotécnicos y de otros tipos, definimos roles y responsabilidades, instalamos casetas y dimos inicio a un sinfín de actividades. Todas las acciones se realizaron teniendo en cuenta la seguridad y la eficiencia, pero una premisa estaba siempre presente: la rapidez. Todo esto supuso un esfuerzo muy importante para el equipo y no podría haberse hecho realidad sin el esfuerzo y la colaboración de todos, tanto del personal adscrito directamente a la obra como de los servicios de apoyo que nos brinda esta empresa.

La nueva etapa de un puente histórico

El puente que hasta el pasado septiembre permitía el paso sobre el río Perales era muy representativo de las construcciones de su época. Tenía, también, sus singularidades y valor histórico, por lo que estaba protegido a nivel patrimonial. Lo más especial de su estructura estaba en sus pilas, que estaban unidas entre sí por travesaños horizontales formando un entramado reticular. El propio Ribera consideraba este puente ejemplar y lo eligió para representar la tipología de puentes de tramos rectos en España en su obra ‘Puentes de fábrica y hormigón armado’.

Tras su derrumbe, nos pusimos en contacto con Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid para definir cómo y de qué manera musealizar las partes que podrían conservarse. La fuerza del agua dejó en pie un único vano de los cinco iniciales, en el primer tramo del puente, que consolidaremos para que quede en perfectas condiciones. Otra parte del puente, correspondiente al estribo, quedó prácticamente en ruinas. Y así es como se mantendrá.

La conservación de estos fragmentos, ya sea consolidados o en ruinas, es muy importante para dejar constancia del pasado de las infraestructuras. Nuestro nuevo puente irá un metro y medio por encima del antiguo, dejando así margen para recordar y mantener viva la historia.

Valor para la comunidad

A los pocos días de haberse caído el puente sobre el río Perales, comenzamos a vivir y a entender los problemas que se generan al carecer de infraestructuras. A su paso por Aldea del Fresno, la carretera M-510 ve pasar normalmente más de 2.000 vehículos al día. Sirve para conectar diferentes localidades de la zona y para acceder a otras carreteras principales.

Durante el mes y medio que tardamos en levantar el paso provisional, la ausencia de un puente condicionaba a todos, tanto a jóvenes como a mayores. Los estudiantes tenían que dar un rodeo importante para llegar al colegio que se convertía en un viaje mucho más largo y que hacía que algunos alumnos no pudieran comenzar las clases de manera presencial. Para ir hasta el polideportivo municipal se veían obligados a cruzar el río que, antes del comienzo de las obras, estaba lleno de toneladas de escombros, lodo y vegetación que había arrastrado la riada.

Este proyecto nos ha ayudado a entender el valor que las infraestructuras tienen para las personas. Cuando terminamos el puente provisional, los vecinos se mostraron muy agradecidos. Nos encontramos con dibujos hechos por los niños en los que se leían mensajes como “Gracias por dejarnos pasar”. Vivimos la experiencia de trabajar en un pueblo pequeño, en donde las relaciones interpersonales son mucho más cercanas. Conocemos al alcalde, a la policía, a los vecinos.

Las mejoras se pueden entender también en cifras. La previsión es que, una vez construido el nuevo puente, con más capacidad y más carriles, el número de personas que lo utilicen aumente, permitiendo, además, el paso a vehículos de mayor tonelaje. Se trata de pequeñas mejoras que dejarán una huella importante en Aldea del Fresno.

2 comentarios

  • Juan Carlos Guerra Torralbo

    18 de abril de 2024

    ¡¡¡Enhorabuena, Abel!!!, tanto por el emotivo artículo publicado en el Blog como por el gran trabajo realizado. Efectivamente, como dices en tu artículo, no es un proyecto de grandes titulares, pero sí de gran valor para todos, en especial para los habitantes de Aldea del Fresno, Chapinería y demás localidades de esa zona de Madrid. Y, desde luego, nada fácil de programar, organizar y ejecutar, máxime el escaso plazo de tiempo disponible para ello. Abel, tú y tu equipo estáis haciendo una gran labor digna de ser reconocida por todos. Por ello, recibe mi más sincera enhorabuena y reconocimiento por la labor realizada. Recibe un fuerte abrazo.

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  • BEATRIZ MORENO

    22 de abril de 2024

    Un gran reto al aceptar una obra sin defnir, la cual va progresando a excelente ritmo, y seguido por todos los vecinos del municipio. Y ya a colocar las Vigas, que gran equipo de obra hay. Felicidades!!

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