Accionistas e inversores

Por qué importa el buen gobierno corporativo

06 de junio de 2013

La cuestión del buen gobierno corporativo es de máxima actualidad. Por un lado, la situación económica que vivimos exige un uso aún más eficiente y profesional de los recursos. Y por otro, los últimos acontecimientos obligan a reforzar la confianza de los inversores, por supuesto, pero también de los ciudadanos, en la calidad de la gestión de las empresas.

Con 60 años a nuestras espaldas, en Ferrovial siempre hemos considerado que las prácticas de buen gobierno son una cuestión esencial que afecta a toda la organización. Es más: para nosotros constituyen una variable clave en la estrategia de creación de valor.

Nuestro fundador, D. Rafael del Pino y Moreno, fue precursor en esta idea. Antes de que la compañía saliera a bolsa en 1999, el Consejo de Ferrovial ya se componía de personas de gran prestigio profesional que hoy se considerarían consejeros independientes.

El gobierno corporativo de Ferrovial se fundamenta en tres valores: eficiencia, integridad y transparencia. Los tres son esenciales para transmitir confianza, gestionar posibles riesgos y, por supuesto, generar valor creciente para los accionistas.

No hay tiempo para detallar la política de gobierno corporativo de Ferrovial, pero sí me gustaría reseñar algunos elementos:

  • Tenemos 12 consejeros, de los cuales la mitad son independientes. También contamos con la figura del Lead Director, que nos parece que realiza una contribución esencial en el funcionamiento del órgano
  • Los consejeros son reelegidos cada tres años, frente a los seis que marca la ley. Esto permite que los accionistas validen cada poco tiempo su gestión.
  • La Comisión de Nombramientos y Retribuciones está formada únicamente por consejeros independientes, y en ella, al igual que en la Comisión de Auditoría y Control, no hay consejeros ejecutivos.
  • El Presidente anima la discusión y vela por que el Consejo sea valedor de la compañía y de sus accionistas.
  • Por último, analizamos regularmente las recomendaciones españolas e internacionales y valoramos cuáles incorporar. Así, en años recientes hemos modificado varias veces nuestras normas.

El gobierno corporativo en España: ¿en qué punto nos hallamos?

En tiempos recientes se han producido grandes avances. La internacionalización de los mercados de capitales ha favorecido una estandarización de los patrones de gobierno corporativo, con independencia de su localización o sector de actividad. Un ejemplo de ello es el plan de acción de gobierno corporativo para la Unión Europea.

Otro factor a destacar es la participación creciente de los accionistas institucionales, fomentada desde los reguladores, para mejorar el control de los órganos de administración. En esta línea, tiene creciente importancia la figura de los Proxy Advisors (asesores de voto), que facilita su sentido del voto, en particular en sociedades con una importante parte del accionariado cotizando libremente en bolsa (free float).

El debate sobre el gobierno corporativo se va a intensificar en los próximos años. Como decía, en las circunstancias actuales el mercado exige mejorar la transparencia y la calidad de la información suministrada. Y me gustaría destacar algunos de los principales temas que, a mi juicio, van a centrar la discusión:

  • El primero de ellos es el fomento de la diversidad en los Consejos, con la inclusión de perfiles más variados por su origen, su género o sus experiencias.
  • También se tendrá que hablar de las retribuciones, y en particular de armonizar la información que se ofrece.
  • Otro aspecto será la información que se ofrece al mercado, con medidas para que sea veraz y comprensible, y a su vez incluya aspectos no financieros.
  • En cuanto a los accionistas, por un lado los minoritarios deberán ver reforzados sus derechos políticos y, por otro, será necesario crear nuevos mecanismos para facilitar la identificación de los inversores.
  • En lo que se refiere a los Proxy Advisors, se necesitará más información sobre sus políticas de voto y los conflictos de interés en los que puedan incurrir.
  • Por último, hay que revisar el papel de los auditores para que garanticen en todo momento una información veraz y comprensible.

No creemos en una regulación excesiva en materia de Gobierno Corporativo, nos mostramos más partidarios de la fijación de criterios y recomendaciones que abonen el terreno para una autorregulación de las propias empresas.

Asimismo, es una cuestión aún abierta si las normas sobre estos temas deben ser imperativas o solo recomendaciones, y si deben adoptarse a escala nacional o europea.

Lo que está claro es que en los próximos años las cotizadas españolas tendrán que mejorar en eficacia. Y para ello deberán comprometerse con la transparencia y la calidad de la información, adecuando sus estándares a los más altos criterios y principios internacionales. Aquellas empresas que no lo hayan hecho ya, están tardando y pueden que acaben siendo penalizadas por los inversores.

Porque hablar de buen gobierno es hablar de gestión profesional, pero sobre todo, de gestión responsable. Responsable con los inversores, con los clientes y proveedores, con los empleados y, en definitiva, responsable con la sociedad. En este empeño siempre podrán contar con Ferrovial.

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