Carreteras

Construcción y protección del entorno natural, de la mano en Canarias

06 de noviembre de 2014

La vertebración de las rutas de transporte es fundamental para articular el tráfico y agilizar la circulación. En el caso de la isla de Tenerife, un reto significativo para la mejora de su red de carreteras ha sido el desarrollo de una vía que conectará las localidades de El Tanque y de Icod de los Vinos.

Este proyecto forma parte del llamado “anillo insular”, un eje de infraestructuras que permite mejorar la articulación del tráfico en el territorio insular. Más concretamente, el tramo comprendido entre El Tanque e Icod de los Vinos forma parte de una carretera que unirá a esta última localidad con Santiago del Teide.

La actuación de Ferrovial Agroman ha comprendido en la ejecución de doce kilómetros de nueva vía. Para minimizar y evitar la afección en zonas ecológicamente sensibles o protegidas, fue necesario estudiar en profundidad el trazado, armonizándolo y ajustándolo al terreno para evitar el desarrollo de grandes desmontes y terraplenes.

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Para conseguirlo, se han construido elementos de diseño singular que contribuyen, en efecto, a reducir el impacto sobre el territorio y el medio ambiente de este tramo de carretera. Por ejemplo, en el barranco de Castro se completó un viaducto, mientras que en La Vega se apostó por un túnel de 1.240 metros, que contó con una sección de excavación de 160 metros cuadrados y fue revestido en hormigón. Cabe señalar, de hecho, que el pavimento de este túnel es el único de hormigón en todas las Islas Canarias.

Hay más. También se desarrollaron catorce falsos túneles que evitan la formación de grandes superficies de talud en los desmontes producidos. Además, la actuación también completó la creación de nuevos muros verdes que evitan el impacto visual negativo que generarían las grandes superficies de hormigón. Por último, también se recurrió a muros de mampostería que mimetizan los elementos constructivos que genera la obra, en particular en la zona del Chinyero (anteriormente Reserva Natural Especial del Chinyero), un espacio natural protegido en el que, antes de ejecutar los desmontes y terraplenes necesarios en esta zona, se extrajeron manualmente las piedras con líquenes, acopiándolas cuidadosamente para devolverlas a su entorno en forma de muros, boquillas de obras de drenaje y aplacado de desmontes y terraplenes del lugar

En suma, estos elementos de diseño singular minimizan el impacto de la obra, poniendo en valor la excelencia técnica de los trabajos de ingeniería asumidos. La protección del entorno natural y la construcción de grandes infraestructuras han ido de la mano en esta obra tan esperada por la población tinerfeña.

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