Publicada el 26 de Abril de 2016

Un proyecto de infraestructuras no requiere sólo habilidades técnicas. Es fundamental establecer canales de comunicación con la comunidad en que se va a desarrollar. El proyecto de ampliación de la Carrera 80 es un claro ejemplo.

Ferrovial Agroman, junto con la constructora local Colpatria, fue la responsable de completar este proyecto, que mejora la conexión entre Medellín y el Atlántico a través de una carretera de una carretera de doble carril por sentido de 4,1 kilómetros de longitud.

Los trabajos tuvieron lugar en una de las áreas más empobrecidas de esta ciudad, la quebrada de La Iguaná, un torrente en cuyas laderas se levantan casas de pobre construcción y vertederos improvisados.

Cómo la unión hace la fuerza: la socialización de la Carrera 80

La ampliación de la autovía Carrera 80 era una parte fundamental del Plan Urbano Integral que el Ayuntamiento de Medellín había diseñado para La Iguaná. Este plan generaba dudas entre los habitantes de La Iguaná. ¿Qué ocurriría con sus viviendas? ¿Cómo afectarían las obras a los poblados? ¿Cómo cambiarían sus vidas?

Había que implicar a la comunidad para que el proyecto llegase a buen puerto. Era necesario que los vecinos lo considerasen una oportunidad para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo social de su barrio. Se pusieron en marcha las siguientes iniciativas, que sirvieron de cimientos sobre los que se construyó una estrecha relación entre empresas, administraciones públicas y vecinos:

 

  • Gestión del reasentamiento: esta fue una de las grandes preocupaciones ya que desconocían qué iba a pasar con las familias que tenían sus casas sobre el territorio de la Carrera 80. El Ayuntamiento de Medellín, a través del Instituto Social y de la Vivienda de Medellín (ISVIMED), adquirió más de 1.463 propiedades y reubicaron a 1.600 familias.
  • Análisis del estado de las propiedades: a través de las llamadas ‘actas de vecindad’ quedaban registradas la condiciones físicas en las que encontraban las propiedades antes de que comenzaran las tareas de construcción. En estos informes se detallaban las deficiencias estructurales de la vivienda. Se acompañaban con fotografías y planos. Una vez acabado el proyecto de construcción, la compañía volvió a visitar cada una de las viviendas para analizarla y comprobar si ha sufrido desperfectos tras la obra. Se emitieron más de 1.500 actas de vecindad.
  • Las oficinas de atención a la comunidad: estas oficinas dieron voz a la población gestionando sus peticiones de necesidades e inconformidades, entre ellos, problemas relacionados con la basura y escombros, impacto sobre la movilidad de los vecinos o peticiones de contratación laboral. Además, el proyecto ha sido una oportunidad profesional para los habitantes de la zona y un recurso económico para las familias: se han creado más de 750 puestos de trabajo directos y 500 indirectos.
  • Fomento de los “copacos” (comités de participación comunitaria), que actuaban como órganos de control ciudadano del proyecto. Sus miembros eran líderes comunales que ya tenían una participación destacada en las Juntas de Acción Comunitaria que ya existían en La Iguaná. De forma permanente, Ferrovial mantuvo un canal de comunicación fluido con estos grupos: les explicaba los avances del proyecto y siguientes pasos y de forma conjunta pensaban soluciones para minimizar el impacto de las obras en la comunidad. En estos comités las mujeres tuvieron un rol importante y es que la integración de las líderes comunales en los equipos ayudó a facilitar la labor de socialización del proyecto.

 

carrera 80 comunidad

 

La situación geográfica: el reto técnico de la construcción de la infraestructura

Desde el punto de vista técnico, el proyecto de construcción de la autovía Carrera 80 tampoco fue una tarea sencilla. La situación geográfica de La Iguaná dificultaba las tareas de acceso de la maquinaria y los vehículos del proyecto. Fue necesario construir rampas y caminos para que pudieran circular. Pero aquí no acaba la cosa. El espacio disponible para desarrollar la obra era muy reducido, lo que se agravaba por la proximidad de las viviendas de los vecinos. Este hecho ha sido determinante para plantear los sistemas de excavación: en zonas rústicas se utilizaron explosivos mientras que en las zonas habitadas  se recurrió al cemento expansivo CRAS. El depósito de todo el material sobrante en la ladera y los trabajos de reforestación que se han llevado a cabo tras la obra, contrarrestarán el efecto de la erosión en las zonas excavadas.

Las características geográficas del terreno obligaron a construir ocho viaductos de diferentes longitudes: dos de 20 metros, así como de 35, 60, 72, 80, 150 y 350 metros, este último bautizado con el Viaducto de La Iguaná. De los ocho era el más complejo por su ubicación, longitud y altura (alcanzando los 25 metros). Para solventar la falta de espacio para el desarrollo de las obras fue necesaria la construcción de dos vanos de cimbra en el lugar más accesible y de menor altura que sirvió como parque de fabricación de vigas que posteriormente se irían lanzando hacia los estribos.

La situación geográfica, laderas posiblemente inestables, y la cercanía con las viviendas hicieron que la estabilidad de taludes fuera una parte fundamental de la obra de ampliación de la autovía. En total se trataron más de 40.000 metros cuadrados de taludes y se ejecutaron más de 70.000 metros lineales de anclaje y 4.000 metros cúbicos de hormigón gunitado. Para proteger la nueva infraestructura de posibles desbordamientos del torrente, se construyeron cerca de 800 metros lineales de muro de contención con diversos materiales como el hormigón armado y tierra reforzada.

La nueva vida de las familias de La Iguaná

Desde su inauguración, el 21 de octubre de 2015, esta infraestructura ha supuesto un cambio en la calidad de vida de todas las familias de La Iguaná. No solo han creado puestos de trabajos, se han pavimentado los senderos, las aceras y se están construyendo pasarelas peatonales. Además se ha mejorado el acceso a los barrios de las laderas y lo más importante, se ha dado voz a la comunidad que no la tenía y se sentía olvidada, generando así relaciones prósperas y nuevas oportunidades.

 

Escrito por el 26 de Abril de 2016 con las etiquetas: autovía Carrera 80 Carrera 80 Colombia community highway infrastructure infrastructure

Ya hay 2 comentarios

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hace 4 años

Muy interesante explicación de la participación de las comunidades a las que acerca y como les beneficia la ampliación de la carretera Carrera 80.

hace 4 años

[…] Carrera 80 – la autovía que ha cambiado la vida de una comunidad. Ferrovial Agroman, junto con l… […]

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