Eficiencia energetica

Redes inteligentes: una forma más sostenible, ingeniosa y eficaz de usar la energía

26 de diciembre de 2018

¿Qué es una red inteligente?

Smart Grid

Las redes inteligentes son un sistema generado para superar la debilidad de las redes eléctricas convencionales mediante el uso de medidores de red inteligentes. Permiten la vigilancia, análisis, control y comunicación dentro de la cadena de suministro de energía para mejorar la eficiencia, reducir el consumo y los costes, y aumentar la transparencia y fiabilidad del sistema.

En otras palabras, al aprovechar las herramientas de automatización y otras tecnologías vanguardistas, las redes inteligentes dan una respuesta sólida a la demanda cambiante de electricidad del siglo XXI.

Su nombre combina el término “red”, referido a una red de líneas de transmisión, subestaciones, transformadores e instalaciones que suministran electricidad desde la planta de energía a hogares o negocios, e “inteligente”, relacionado con la implementación de tecnología digital en las redes tradicionales.

El principio que las rige es que la energía a menudo se pierde porque debe consumirse en el momento de su generación, y un sistema más inteligente puede ayudarnos a realizar la transición a redes mucho más eficientes.

Entenderás mejor el concepto si ves el siguiente vídeo:

¿Cómo funciona una red inteligente?

Una red inteligente es una instalación donde los niveles de consumo son visibles en todo momento, no solo a través de la factura eléctrica, sino mediante la vigilancia y medición del comportamiento eléctrico de cada uno de los dispositivos conectados a la infraestructura.

Para lograrlo, la red inteligente incorpora sistemas informáticos capaces de responder automáticamente a las fluctuaciones en la producción de energía, pero también a la demanda. Gracias a ese enfoque innovador, tanto el usuario final como el distribuidor poseen más información, lo que allana el camino para un uso más responsable de la energía a lo largo de todo el ciclo: desde las plantas de generación hasta nuestros hogares y oficinas.

Estas redes inteligentes son capaces de repararse a sí mismas, alientan la participación del consumidor en las operaciones, aseguran un suministro fiable y de calidad superior incluso en caso de fugas, permiten el crecimiento de los mercados eléctricos y funcionan de forma más eficiente.

Entre sus características clave destacan:

  • Gestión de la carga: la carga de cualquier red eléctrica nunca es estable y varía con el tiempo, pero en caso de carga elevada, los sistemas de redes inteligentes pueden aconsejar a los consumidores reducir temporalmente el consumo de energía.
  • Respuesta a la demanda: las redes inteligentes permiten a los usuarios reducir sus facturas de electricidad al recomendarles que usen dispositivos electrónicos de baja prioridad cuando las tarifas son más bajas.
  • Descentralización de la producción eléctrica: gracias a la descentralización, las redes inteligentes permiten a los usuarios generar energía in situ mediante el uso de métodos apropiados a discreción.

¿Cuáles son los beneficios de una red inteligente?

Al resumir algunas de sus características, ya hemos mencionado diversos beneficios de las redes inteligentes, pero también vale la pena resaltar las siguientes:

  • Ahorro potencial de energía mediante la reducción del consumo, ya que los usuarios de las redes inteligentes están informados de su consumo y la potencia contratada en todo momento, y pueden ajustar esos parámetros para satisfacer sus necesidades reales.
  • Mejor servicio de atención al cliente, facturas más precisas y detección de fraudes más sencilla.
  • Mayor competencia en la industria energética, gracias a la reducción de las barreras de entrada.
  • Una curva de demanda más nivelada y, por tanto, menos picos.
  • Mejor integración de los sistemas de generación de energía propiedad del cliente.
  • Reducción de las emisiones de carbono mediante la integración de fuentes de energía renovables.
  • Mejora en la seguridad.

 Redes Inteligentes

Iniciativas de redes inteligentes por regiones

Muchos gobiernos en todo el mundo han fomentado el uso de redes inteligentes para ayudar a prevenir el calentamiento global, ser más fuertes en caso de emergencia o aumentar su autonomía energética.

Por ejemplo, la UE introdujo un plan estratégico de tecnología energética a 30 años en 2006 para el desarrollo de un sistema eléctrico inteligente a fin de cumplir sus objetivos para 2020: aumentar la eficiencia energética, incrementar el uso de fuentes renovables y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20 %, entre otros.

En EE. UU., 45 estados y cuatro territorios ya disponen de normas obligatorias de medición de red para fuentes renovables de energía solar y eólica.

Entre los países latinoamericanos, los dos mercados clave para las redes inteligentes han sido México y Brasil hasta ahora. Además, es probable que Argentina, Chile y Perú opten por sistemas de redes inteligentes para introducir más energía renovable en sus redes.

En cuanto a Asia, India, que aspira a ser una ciudad eficiente, se ha propuesto instalar 130 medidores inteligentes para 2021, y en 2013, China superó a los Estados Unidos como el mayor mercado de redes inteligentes del mundo.

Parece que las redes inteligentes han llegado para quedarse y revolucionar la forma en que consumimos energía y contribuimos a crear un mundo más sostenible. ¿Qué será lo próximo?

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