Distinto wc de mujeres y hombres
Agua

Dame un retrete y cambiaré el mundo: innovación y cooperación para garantizar el acceso a un váter seguro

19 de noviembre de 2019

El distrito de Cura Mori es uno de los diez que conforman la provincia peruana de Piura. Un distrito rural en un país donde solo el 21% de la población no urbana tiene acceso a sistemas seguros de agua potable. Perú es uno de los muchos países que suman para hacer crecer las cifras (inaceptables) que maneja la ONU. 2.200 millones de personas no tienen acceso a servicios de agua potable y 4.200 millones carecen de un sistema de saneamiento seguro.

Para el año 2030, esos números deberían ser historia si logramos cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de las Naciones Unidas. Pero estamos lejos de alcanzar las metas y la situación climática no ayuda. Siempre según la ONU, para el año 2050 una de cada cuatro personas vivirá en un país afectado por escasez crónica y reiterada de agua dulce. Sequía que recrudece el hambre y la desnutrición y empeora las condiciones higiénicas.

Un día mundial para el váter

Lograr que todo el mundo viva en unas condiciones de higiene mínimas y tenga acceso a servicios de saneamiento es complicado si tenemos en cuenta otro número: 4.500 millones de personas no tienen acceso a un váter seguro. Un 58% de la población mundial. Además, 892 millones todavía se ven obligadas a defecar al aire libre. Según la Organización Mundial de la Salud, esto tiene un impacto directo en la salud pública, las condiciones de vida y trabajo, la nutrición, la educación y la productividad económica.

Esta es la razón principal por la que desde 2013 se celebra de forma oficial el Día Mundial del Retrete cada 19 de noviembre. No contar con sistemas de saneamiento eficientes significa, para algunos asentamientos humanos, acabar convirtiéndose en auténticas cloacas al aire libre. Y la lista de datos alarmantes continúa.

Unos 1.800 millones de personas beben de fuentes de agua que no están protegidas frente a la contaminación fecal. Una de cada cinco escuelas en todo el mundo no tiene váteres. Y cerca de 900 millones de niños no tienen un lugar en el que lavarse las manos en sus colegios, la principal barrera ante el contagio de enfermedades. Además, a nivel global, el 80% del agua residual termina en el medioambiente sin haber recibido ningún tratamiento.

Fila de urinarios públicos para hombres 4.500 millones de personas no tienen acceso a un retrete seguro. | Fuente: Pixabay | Autor: erickievit

Innovación para acceder a agua limpia

Las cifras son abultadas y hacen difícil imaginarse que, en menos de una década, el problema del mundo con el agua potable y los sistemas de saneamiento se haya solucionado. Sin embargo, la innovación y el compromiso con la cooperación pueden acelerar el cambio. Es el momento de volver al distrito de Cura Mori.

En 2017, el dique del río Piura se rompió en Cura Mori tras semanas de lluvias intensas provocadas por el fenómeno del Niño Costero. El desborde del río, con un caudal de más de 3.000 metros cúbicos de agua por segundo, provocó la inundación de Chato Chico y Chato Grande y las comunidades de ambas zonas se quedaron sin infraestructura de saneamiento ni abastecimiento de agua. El tanque de agua elevado de Chato Chico se encontraba en riesgo de desplomarse y la conexión de agua estaba en contacto con el suelo exponiéndose a ser contaminada por animales. Además, la población no contaba con váteres ni letrinas.

Desde principios de 2019 y en colaboración con la ONG Ayuda en Acción, Ferrovial ha venido desarrollando un proyecto sobre el terreno para mejorar el acceso a sistemas de saneamiento y abastecimiento de agua. Entre otras actuaciones, se está construyendo un nuevo tanque elevado que proporcione agua hasta las casas 24 horas al día y se están instalando 84 letrinas ecológicas, acompañadas de kits de mantenimiento y formación en gestión del agua entre los habitantes de Chato Grande y Chato Chico.
Urinarios públicos al aire libre en Perú Eco-letrinas instaladas en el distrito de Cura Mori, en Perú. | Fuente: Ferrovial

Agua en la Ruta del Cacao

En América Latina, solo México tiene más trabajo por delante que Perú para garantizar el acceso a agua potable. A nivel regional, el 74% de la población ya lo ha conseguido y Colombia es uno de los países con mejores porcentajes (69%). Aun así, también allí queda mucho por hacer.

En el departamento de Santander, en la carretera que une Bucaramanga con el valle del río Magdalena, se encuentra la localidad de Portugal. En plena Ruta del Cacao, la mayoría de los habitantes del pueblo se dedica, de una forma u otra, a la transformación del cacao en pastilla o en bola. A pesar de encontrarse en una zona muy húmeda, el acceso a agua potable no estaba garantizado para una parte importante de la población.

Junto a Acción contra el hambre, y dentro del programa Infraestructuras Sociales, Ferrovial se marcó el objetivo de construir las infraestructuras necesarias para que 1.200 personas dispongan de agua potable de forma continuada. Para ello, durante este año, se ha diseñado y construido una planta de tratamiento del agua y se han implementado procesos de seguimiento a la calidad de agua. Además, el proyecto se ha centrado en formación sobre higiene y gestión de los recursos hídricos.

Urinario público en la selva Váter a váter, grifo a grifo, todavía estamos a tiempo de cambiar las cosas. | Fuente: Pixabay | Autor: Vladvictoria

Un váter para cambiar el mundo

Si en alguna región del planeta el problema del agua alcanza niveles dramáticos es en el África Subsahariana. Allí, solo una de cada cuatro personas tiene acceso a sistemas de agua potable y un 18% puede utilizar instalaciones de saneamiento seguras. Los datos que maneja la ONU podrían ser incluso más abultados, ya que muchos países no disponen de sistemas estadísticos.

En el área de Mbhikwa, en el distrito de Lupane, en Zimbabwe, menos del 30% de la población tiene acceso a un retrete. El 70% defeca al aire libre. La carencia de sistemas de saneamiento y agua potable se hace incluso patente en hospitales y colegios. Aquí, más que en ningún lado, un váter puede cambiar el mundo. La salud pública y la calidad de vida dependen directamente del acceso a infraestructuras seguras de agua y saneamiento.

En Mbhikwa, la ONG World Vision, con el apoyo de Ferrovial, está llevando a cabo una serie de actuaciones para mejorar el acceso a instalaciones de suministro de agua y saneamiento en centros sanitarios y una escuela de primaria. Durante este 2019, se están instalando varios sistemas solares de distribución de agua, tanques de almacenamiento de agua, inodoros con cisterna e incineradoras para la eliminación de residuos sólidos.

A pesar de los proyectos de cooperación e innovación, la situación de una buena parte del mundo se agravará en las próximas décadas. Los pronósticos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) de la ONU señalan que el estrés hídrico y la escasez de agua se agravarán en el futuro por causa del calentamiento climático.

Si a la casi inevitable escasez física le sumamos la escasez económica de agua por falta de inversión en infraestructuras y tecnología, los desafíos se multiplican. Que el Día Mundial del Retrete valga para señalar que váter a váter, grifo a grifo, todavía estamos a tiempo de cambiar las cosas.

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