Según la leyenda, durante el sitio de la ciudad de Valencia en la Reconquista Española, el ruido producido por un murciélago justo antes de un ataque sorpresa de las tropas musulmanas sobre el campamento de Jaime I alertó a las tropas cristianas y evitó su derrota; poco después, los cristianos entraron triunfantes en la ciudad. Como agradecimiento Jaime I el Conquistador colocó un murciélago en el escudo de la capital valenciana.

Publicada el 24 de Marzo de 2016

Los murciélagos o quirópteros, muy abundantes históricamente en los territorios del antiguo Reino de Aragón, están muy ligados a los mitos y símbolos de la región levantina. No en vano, figuran en muchos de los escudos de los pueblos, asociaciones y clubes de la zona. Aparecen desde en el escudo de la ciudad de Valencia hasta en el emblema del equipo de fútbol de Alcoy, el Alcoyano (aunque es más famoso por su enorme moral).

Estos pequeños animales juegan un papel muy importante en el control de plagas y poblaciones de insectos y colaboran en la polinización, la dispersión de semillas y la fertilización de los campos, representando un gran capital natural de esta región. Por ello es parte de la innovación en construcción la protección de los murciélagos en las obras por ejemplo de carreteras.

Desafortunadamente, el número quirópteros ha ido disminuyendo hasta casi la extinción de varias  especies en el territorio valenciano por la reducción de sus hábitats naturales, la mayoría de las veces debido a la mano del hombre. En ocasiones, el entorno donde el murciélago habita simplemente se ha deteriorado por el efecto barrera que provocan las grandes obras lineales, como las carreteras.

Sin ninguna duda, en el ámbito de la construcción se ha experimentado una especial concienciación con la protección de la fauna y la flora de las zonas por las que discurren las carreteras , que se ha traducido en una mejora en su diseño y posterior construcción. Hay una gran sensibilización para evitar la fragmentación de los hábitats de los animales, ideando pasos de fauna específicos para cada especie, para que puedan cruzar de un lado al otro de la carretera sin ningún peligro.

Pero, qué ocurre cuando la fauna que se quiere proteger son especies voladoras, como pájaros o murciélagos. Está claro que estos animales pueden sobrevolar la carretera para alcanzar el otro lado para buscar alimento, pero, en ocasiones, cuando sus vuelos son rasantes, corren el riesgo de muerte por atropello. Hasta ahora, la ejecución de pasos para fauna voladora había sido prácticamente inexistente.

En las obras del tramo Barranco de la Batalla de la Autovía A-7, en Alcoy (Alicante), se ha diseñado y construido un innovador paso de fauna específico para las especies de murciélagos en peligro de extinción que habitan en la Cueva Juliana, justo bajo la traza de la carretera. Esta cavidad es uno de los refugios para murciélagos más importantes de la provincia de Alicante y en ella habitan seis especies de quirópteros, de las que dos están amenazadas y otras dos en peligro de extinción. La Cueva Juliana (Cova Juliana, en valenciano, que es como se la conoce en la zona) está propuesta como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) e integrada en la Red Natura 2000.

Este paso, único de sus características, protege mediante redes una amplia zona de la carretera para evitar la intrusión de los murciélagos y, en especial, las rutas de caza que este animal nocturno utiliza para buscar su alimento.

Se han cubierto aproximadamente trescientos metros de la carretera con una red protectora sustentada por varios postes. Previamente se había realizado un estudio para determinar el tamaño de la malla de la red, para que fuera lo suficientemente abierta como para que los murciélagos no la atravesaran debido a que su radar natural les indicaba que había un obstáculo, pero que a su vez impidiera que los pájaros quedasen atrapados en ella si intentaban atravesarla. Estas redes, que son de color verde oscuro, disminuyen el impacto visual en el paisaje de la zona que otro tipo de soluciones provocaría.

También se realizó un estudio para averiguar por dónde cruzaban los murciélagos sobre el trazado de la carretera y cuáles eran sus rutas de caza principales, que se cubrieron con unos pequeños falsos túneles sobre los que se plantó vegetación olorosa de la zona para que les sirvieran de guía en su vuelo rasante sobre la autovía.

via GIPHY

Durante las obras se examinaron diversos factores para asegurar que no se afectaba a las colonias de los quirópteros que habitan en la Cueva Juliana, a su microclima o a la integridad de la propia cavidad, en especial de la sala de cría. Se controlaron los niveles de ruido, las vibraciones, la temperatura, la humedad y la velocidad del tiro de viento en el interior. La jornada de trabajo en esa zona se rigió exclusivamente según el horario solar, desde el amanecer hasta la puesta de sol, para no molestar a este animal nocturno.

Además, se realizaron visitas por parte de biólogos y espeleólogos al interior de la cueva y censos mensuales para verificar el número de individuos de cada una de las especies, comprobándose que llegó a haber más de 1.850 ejemplares simultáneamente habitando en su interior; la mayoría de ellos sobrevolaba la obra cada noche. Los censos se hicieron a la salida de la cueva utilizando cámaras infrarrojas de vídeo y con un conteo posterior de los animales que entraban y salían de ella.

En el aspecto meramente técnico, hubo que adaptar las barreras de seguridad del tráfico, las cunetas y salidas de agua y la señalización de la autovía al nuevo paso de murciélagos y rediseñar este paso de quirópteros para que no se cayeran las redes sobre la carretera si se producía un accidente de circulación y se dañaban los postes que las sujetan. También se dejaron accesos para las cuadrillas de limpieza y mantenimiento de la autovía de forma que las redes no les estorbaran durante su trabajo.

La construcción de infraestructuras no está reñida con la protección del medio ambiente ni la conservación de la biodiversidad. Un pensamiento creativo permite la búsqueda de soluciones innovadoras compatibles con el desarrollo sostenible.

 

 

 

 

 

Escrito por Ángel Mirón Reviejo el 24 de Marzo de 2016 con las etiquetas: Animales carreteras construcción innovación Murciélagos Negocios seguridad

Aún no hay comentarios publicados.

Inicia sesión

Para guardar tus lecturas y seguir en otro momento, necesitamos saber quién eres

¿Has olvidado tu contraseña?

¿Aún no estás registrado?

También puedes entrar a través de:

Regístrate

Introduce tu correo electrónico y te enviaremos un email para activar tu perfil.

También puedes entrar a través de:

¿Has olvidado tu contraseña?

Introduce la dirección de correo electrónico con la que te registraste para recuperarla.

¿Has olvidado tu contraseña?

Tu contraseña ha sido cambiada.

Aviso

No se ha podido cambiar su contraseña de acceso.

¿Has olvidado tu contraseña?

Revisa tu correo electrónico para obtener el enlace de confirmación.

Aviso

No hay ningún usuario registrado con esa dirección de correo electrónico.

Aviso

Este usuario no tiene permitido el restablecimiento de su contraseña.

Regístrate

Tienes un email

Haz clic en el enlace adjunto para empezar a disfrutar de todas las ventajas de estar registrado.

Aviso

Ya estabas registrado con este correo electrónico

Aviso

Lo sentimos, pero hemos tenido un problema al completar tu registro. Por favor, inténtalo de nuevo.

Aviso

Lo sentimos, pero ese código de validación ya se ha usado en el registro de una cuenta de usuario.

Completa tu registro

¿Qué te interesa?

Selecciona los temas que te interesan y te enviaremos el contenido relacionado.

¿Con qué periodicidad quieres recibirlo?

Newsletter