pasajeros en aeropuerto
Aereo

¿En qué consiste el plan de Infraestructuras del Presidente Biden y qué significa para el sector aeroportuario?

25 de junio de 2021

2 billones de dólares en 8 años

El 30 de marzo de 2021, el Presidente Joe Biden lanzó su plan de infraestructuras. Se trata de un plan de 2 billones de dólares ($2 trillion) para rehabilitar y mejorar las infraestructuras del país.  Según las palabras del Presidente: “Una inversión única en una generación en Estados Unidos”.

El plan combina tanto inversión directa como ventajas fiscales y entre sus objetivos se encuentra la lucha contra el cambio climático a través de una aceleración de la adopción de energías nuevas y más limpias.

El coste del plan será compensado por la mejora de los resultados de las compañías y una subida en la recaudación del impuesto de sociedades según el ejecutivo estadounidense. Según los cálculos de la administración, el plan de gasto de 8 años se recuperará en 15 años.

Ahora el plan debe ser aprobado por los legisladores. Como en ocasiones precedentes en que este tipo de planes de inversión en infraestructuras han sido propuestos (sin ir más lejos el plan del Presidente Trump sobre el que también publiqué un post), el plan ha levantado críticas entre la oposición. En este caso fundamentalmente debido a las implicaciones de subidas del impuesto de sociedades pese a lo que ambas partes están actualmente negociando dicho plan. El objetivo del gobierno es tener el plan aprobado después del verano.

¿Cuáles son las claves del plan?

El plan contempla la inversión en infraestructura de transporte, banda ancha, transporte eléctrico y vivienda, pero también inversión en formación de los trabajadores, así como medidas de carácter social.

Algunos ejemplos de cómo van a repartirse los fondos: 180,000 millones para investigación y desarrollo, 115,000 millones para puentes y carreteras, 85,000 millones para transporte público, 80,000 millones para ferrocarril tanto de pasajeros como de mercancías, 100,000 millones en banda ancha y 111,000 millones en infraestructuras para agua. Algunas iniciativas que destacan también son la electrificación del 20% de los icónicos autobuses escolares amarillos, así como 300,000 millones para promover la industria de fabricación avanzada y así competir con el gigante chino.

La lucha contra el cambio climático se apoya a través de la modernización de las dos fuentes principales de emisiones del país: los coches y las plantas de producción de energía eléctrica. El plan presenta una apuesta firme por incrementar el uso del coche eléctrico con un presupuesto de 174,000 millones para incentivar la producción y adquisición de vehículos eléctricos a través de beneficios fiscales y otros incentivos a las empresas que fabriquen baterías en suelo estadounidense y no en China. También se utilizará este presupuesto para construir 500,000 puestos de recarga eléctricos.

En paralelo se prevén 100,000 millones en programas para modernizar la red eléctrica y mejorar su fiabilidad. Así mismo fija que un cierto porcentaje de la energía producida tenga que ser con fuentes libres de emisiones de carbono como el viento, el sol y potencialmente la energía nuclear. Otras medidas buscan apoyar la transición de la industria del petróleo hacia las energías limpias

25,000 millones para aeropuertos

En cuanto a los puertos y aeropuertos, el plan prevé la inversión de 42,000 millones, de los cuales 25,000 serían para los aeropuertos.

Este dinero iría destinado por una parte a mejoras en el servicio de control de tráfico aéreo y por otro lado al programa ya existente “Airport Improvement Program” (AIP) que aporta fondos federales a los proyectos de mejora y expansión de aeropuertos.

En el plan hay referencia explícita a mejoras en terminales y conexiones multimodales para dar un acceso económico y cómodo a los aeropuertos sin necesidad de utilizar el coche, un aspecto en el que, según el documento, los aeropuertos estadounidenses están por detrás de sus competidores.

Según estimaciones de ACI North America, las necesidades de inversión en los aeropuertos son de unos 115,000 millones en los próximos 5 años. También el impacto de la pandemia hasta marzo de 2022 está estimado por ACI en unos 40,000 millones de dólares.

Este plan de infraestructura se suma al plan de ayuda a los aeropuertos ya en marcha por parte del gobierno de 20,000 millones de dólares (aprobado en 3 leyes aprobadas entre 2020 y 2021). Estas ayudas federales tan sustanciosas marcan una estrategia diferente a la seguida en Europa occidental, donde los aeropuertos han recibido limitada o ninguna aportación por parte de las arcas de los estados.

Por tanto, no todas esas necesidades estarán cubiertas por este plan. Pese a ello ACI ha dado su apoyo al plan considerándolo muy positivo.

¿Qué significa este plan para los aeropuertos estadounidenses?

En cuanto a infraestructura aeroportuaria el énfasis del plan es claro en impulsar el crecimiento y mejora de la infraestructura sobre la base de soluciones sostenibles que reduzcan las emisiones de carbono. Se trata de una exigencia que en todo el mundo occidental se está haciendo patente y ahora el Gobierno Estadounidense impulsa estas iniciativas en el mayor mercado del mundo.

Tras la crisis del Covid-19 la aviación se enfrenta al reto de recuperarse y hacerlo de una forma más sostenible. Si bien los aeropuertos representan una fracción pequeña de las emisiones globales de la industria, el compromiso de llegar a las cero emisiones de carbono en el horizonte 2050 es firme.

Los grandes operadores aeroportuarios europeos ya llevan embarcados en este tipo de proyectos varios años. Entre ellos, Ferrovial Aeropuertos ya ha conseguido la neutralidad de carbono en todos los aeropuertos que gestiona con iniciativas como la electrificación de las flotas de vehículos que operan en los aeropuertos para la reducción de las emisiones o la recuperación de espacios naturales para incrementar la captura de CO2.

¿Cómo puede Ferrovial colaborar en estos objetivos?

Llevamos años identificando, como palancas de valor para el desarrollo de proyectos aeroportuarios en Estados Unidos, la mejora de la experiencia del pasajero a través de unas operaciones de primer nivel mundial, la mejora de la oferta comercial para los usuarios y la capacidad de diseño y construcción de infraestructuras aeroportuarias modernas y eficientes en entornos operativos complejos. A todas estas palancas se añade ahora más aún si cabe la experiencia y liderazgo internacional en el desarrollo de infraestructuras sostenibles.

Nosotros estamos ya involucrados en proyectos e iniciativas que pretenden transformar el mapa de la movilidad en Estados Unidos. Por ejemplo, el desarrollo de una red de vertipuertos en Florida para albergar las operaciones de aeronaves eléctricas de despegue vertical es la primera de una serie de iniciativas disruptivas en las que estamos trabajando en los Estados Unidos. Igualmente, formamos parte de un consorcio que busca promover el desarrollo de hyperloop, que se espera funciona también impulsado por energía limpia.

En conclusión, consideramos el plan del Presidente Biden una oportunidad a la que las empresas de infraestructuras que ya estamos fuertemente posicionadas en Estados Unidos podemos contribuir.

Todavía no hay comentarios